
La prolífica carrera como
historietista de Francisco Ibáñez que llevó a cabo durante toda una vida,
estuvo plagada de series tan emblemáticas dentro de Bruguera como Mortadelo y
Filemón (año 1958), La familia trapisonda (año 1958), 13, Rue del percebe (año
1961); El botones Sacarino (año 1963), Rompetechos (año 1964) o Pepe Gotera y
Otilio (año 1966). Unas obras que estuvieron forjadas con el talento de un
Ibáñez majestuoso, su ingenio y un trazo reconocible, que hizo de él, a comienzos de los años sesenta hicieran un
autor sin igual.
De las series que destacaron
entre Mortadelos y Rompetechos tenemos a dos de ellas como Ande, ríase
"usté" con el Arca de Noé y Godofredo y Pascualino viven del deporte
fino. La primera de ellas fue publicada en El Campeón y El DDT, y la segunda también
en El Campeón. Ambas nunca fueron recopiladas en ningún libro, hasta que en
este 2026, Bruguera Clásica las ha publicado en un solo tomo, con el nombre de Ibáñez. Dos
series completas que construyeron al genio, recogiendo las series, en el que el
especialista en Bruguera e Ibáñez, Jordi Canyssà, se hace cargo de la edición y
de los textos, poniendo luz sobre la obra.
Ande, ríase "usté" con
el Arca de Noé representa un gag continuo con la ocurrencias y desavenencias
entre el empleado Pepe y su jefe, en una especie de agencia que proporciona
todo tipo de animales exóticos y no tanto, a diferentes clientes, entre ellos a
diversos circos (como el Popoff). Un jefe que acompañado de un pulpo como
mascota todo el día encima (hombro, cabeza, espalda), debe soportar las
ocurrencias de Pepe. Un tipo que emplea todo su tiempo en comer, entre encargo
y encargo, en conseguir un animal o frustrar la venta de alguno de ellos a
clientes importantes. Entre los animales que aparecen en la historieta,
destacan todo tipo de loros, elefantes, toros, búhos, leones, mariposas, focas,
tortugas o arañas. Algunos de estos con características peculiares, que el
bueno de Pepe se encarga de lastrar para su venta.
Todas las historias se componen
de una sola página, a excepción de algunos números extraordinarios, en las que
la historia es a doble página. En las que se comprueba que Ibáñez dibuja con un
estilo ágil y dinámico, en el que la hipérbole predomina, junto con un humor
del absurdo, en la que uno no puede dejar de sonreír en una cada de las viñetas
que nos muestra.
Por otro lado Godofredo y
Pascualino viven del deporte fino, sigue un parecido patrón que El Arca de Noé,
esta vez con una agencia de deportistas, formado por un jefe déspota y
malhumorado, y un empleado bajito y calvo que responde al nombre de Pascualino.
Un trabajador frustrado, cuya aspiración era en convertirse en estrella del
deporte, algo que vemos como su jefe una y otra vez lo rechaza; encargándole
buscar a verdaderos deportistas de élite, para obtener el máximo beneficio económico.
Sin llegar a conseguirlo, gracias a la ineptitud de Pascualino, siendo
perseguido por su jefe para ajustar cuentas.
La edición es espectacular, con
una restauración de páginas muy bueno de Rubén Larrea, y unos textos de Canyssà,
que pone en contexto la obra de Ibáñez, y el momento en que fueron publicadas.
El libro respeta en la forma que se publicó originalmente en blanco y negro y
bitonos, a excepción de la última historia de Godofredo y Pascualino que se
publicó a color en 1970.
En Ibáñez. Dos series completas
que construyeron al genio, encontramos el origen del humor de Francisco Ibáñez, sus
inicios y su evolución. En el que somos testigos de las más disparatadas y diversas
ocurrencias, que solo un historietista del nivel superlativo del maestro, podía llegar a plasmar
en sus páginas. Háganme caso, lean este integral, no se arrepentirán.
Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio
Guion y dibujos de Francisco Ibáñez
Textos de Jordi Canyissà
Cartoné, 240 páginas, 21,7 x 30,1 cm, color y b/n
PVP: 29,95€.