viernes, 24 de abril de 2026

Lecturas: Los hijos del Topo, de Alejandro Jodorowsky y José Ladrönn

 

La obra de Alejandro Jodorowsky es tan extensa y productiva que durante los últimos cincuenta años, no ha dejado de sorprendernos como novelista, cineasta, filósofo, psicomago, tarotista y guionista de cómics; por citar algunas de sus facetas artísticas. Fruto de su talento e imaginación nos ha llevado por mundos sorprendentes, influenciado por el misticismo y el surrealismo, con el que ha asombrado a millones de lectores. Hoy quiero centrarme en una de sus últimas creaciones, en la publicación del cómic de Los hijos del Topo, un trabajo que cuenta con la maestría de un José Ladrönn pletórico, en una edición integral de Reservoir Books, con los tres álbumes que componen la obra.  

El Topo, la que fuera en 1970 la película de culto de Jodorowsky, fue proyectada en las sesiones golfas (ningún cine “normal” quiso proyectarla), debido a su profundo contenido. El elegido para ello, fue el cine de barrio L’Egin (de espíritu de películas X), teniendo un éxito indiscutible durante todas sus proyecciones. Gracias a esto, el autor quiso llevar a la gran pantalla una secuela, Los hijos del Topo, oponiéndose frontalmente todos los estudios de Hollywood, no pudiendo llegar a rodarla desgraciadamente. No sería hasta 2016, cuando Jodorowsky conoció al dibujante mejicano José Ladrönn, para embarcarse en una trilogía ese mismo año 2016 y el 2022, para dar rienda suelta a un guion sobresaliente, con unas viñetas espectaculares, llenas luz y de color. 

 

Una historia situada en el salvaje oeste, en el que se narra cómo tras dejar su etapa como bandido El Topo, se convierte en un santo, capaz de obrar grandes milagros, dejando atrás a uno de sus hijos, Caín (abandonado de niño), durante su época más oscura. Al crecer este, buscó a El Topo para matarlo pero no pudo hacerlo, su venganza se dirigiría ahora en la muerte de su hermano. Mientras, el santo tras liberar a unos parias de la sociedad y vengarse de sus verdugos, provoca un cataclismo que cubrirá todo el país. Además de prohibir, bajo pena de muerte, que nadie puede hablar con Caín, para evitar la muerte de su otro hijo, Abel; nadie podrá mirarle directamente, convirtiéndolo en un marginado social. Para poco después, autoinmolarse el propio santo, prometiendo volver, antes de morir por el fuego. Su tumba estará cubierta por la miel de miles de abejas, brotando a su alrededor de las entrañas de la tierra, menhires de oro.

Seguidamente, un importante peregrino quiere visitar el sepulcro del santo, sin éxito alguno, al caer en un foso lleno de ácido. Caín no estará libre de visitar la tumba de su padre, para conseguir el propósito de revocar la marca en su frente (que impide que nadie pueda matarlo), siendo expulsado por su propio padre. Desde ese momento librará un camino tortuoso, que le conducirá hasta el poblado más cercano, para ver si puede conseguir que alguien lo mire. Nace hace prever que Caín vivirá su propio calvario para encontrar su redención. 

 

El trabajo de Alejandro Jodorowsky, viene determinado por su característico universo, basado en su peculiar forma de ver la vida; en el que no faltará el budismo, los ritos iniciáticos, la mutilación, la sangre a raudales o el erotismo. Un western lleno propuestas misteriosas,  filosóficas y espirituales, que conducirán al lector a una lectura fascinante de principio a fin.

Jodorowsky sabe bien la suerte que ha tenido en la parte gráfica de esta trilogía, a José Ladrönn, un dibujante extraordinario, que en Los hijos del Topo, a mi forma de ver, realiza su mejor trabajo hasta le fecha. Sus dibujos son excelentes, de una calidad y belleza sin igual.

Quisiera acabar este texto, recomendando este integral, de lectura inquietante, bizarra y compleja, para todos los seguidores de Alejandro Jodorowsky, que con su creatividad ha fascinado a medio mundo. ¡No se lo pierdan!  

Los hijos del Topo
Guion de Alejandro Jodorowsky
Dibujos y color de José Ladrönn
Cartoné, 240 páginas, 23 x 29,6 cm 
Colección: Reservoir Gráfica
PVP: 34,90€  

miércoles, 22 de abril de 2026

El Western, novedad Laramie mayo

En mayo llega una segunda novedad de Laramie, con un gran autor como Carlos Roume, y una selección de historias bajo el paraguas del El Western.  

El Western
Guion de Carlos Trillo, Alfredo Grassi, Ricardo Barreiro  
Dibujos de Carlos Roume
Prólogo de Aitor Marcet
Artículo sobre Roume, por Belen Elenonora Martínez 
Colección Gran Oeste nº 3
Rústica con solapas, 240 páginas, 17 x 24 cm, b/n
PVP: 21,25€. A la venta el 22 de mayo

Carlos Roume fue un autor argentino con una carrera especialmente prolífica. 

Por supuesto, trabajó en las más relevantes revistas argentinas, al igual que otros grandes maestros coetáneos suyos. Pero además de profeta en su tierra, también publicó en editoriales inglesas e italianas. 

 

De entre todos los géneros, fue en el western donde se movió con mayor dedicación, y ello le permitió dibujar —con especial maestría— caballos, su gran pasión. 

Este tomo reúne veintidós historietas, muchas de ellas inéditas en España, que tienen el aliciente añadido de estar escritas por algunos de los mejores guionistas argentinos: Carlos Trillo, Alfredo Grassi, Ricardo Barreiro o Guillermo Saccomanno, entre otros.

lunes, 20 de abril de 2026

Lecturas: Superman. Los últimos días de Lex Luthor, de Mark Waid y Bryan Hitch

 

Si hay un icono dentro de los superhéroes, que han dejado huella en el imaginario de la gente, nombraría sin dudar a Superman. Un personaje creado hace nada menos que ochenta y ocho años por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938. Cuando apenas hace unas horas se ha celebrado el Superman Day (por el Action Comics nº 1, que fue publicado un 18 de abril), quisiera hablar de una de las últimas buenas historias que se han publicado en nuestro país, Superman: Los últimos de Lex Luthor. Un trabajo firmado por Mark Waid a los guiones, Bryan Hitch a los lápices y tintas de Kevin Nowlan, que nos muestran un gran cómic de principio a fin. En la que el guionista explora la enfermedad de un Lex Luthor terminal y la ayuda de Superman por salvarle la vida; en un guion fuera de continuidad de las series actuales en DC. La edición de Panini Cómics cuenta con un tamaño XL, dentro de su amplia variedad de la línea Black Label.

Una historia en la que vemos de inicio, como zozobra un barco en la costa de Bangladesh, para a continuación llegar a la pequeña isla de Meghwip, la cual se está hundiendo gracias a la intervención de un artefacto mecánico: un robot cuyo casco está forrado de plomo. Un metal que impide a Superman ver su interior, al bloquear su visión de rayos-x. Al abrir el casco, se encuentra con el villano de Lex Luthor, detectando que algo raro le pasa, un extraño espasmo en sus músculos y una dificultad respiratoria. Antes de preocuparse por Lex, interviene para construir un reflector de seísmos que acabe con los temblores de la isla.

Superman pedirá cuentas a Lex de lo sucedido, y este justificará su acción criminal, por llamar la atención del Hombre de Acero. Sin importarle al villano los victimas que conlleva la tripulación del robot. Lo único que quiere es que Superman le examine con su visión microscópica, detectando el héroe que se está muriendo, fruto de una descomposición celular muy rápida; de su experimentación con kryptonita, y una explosión que le llevo a una combinación de rayos de todas partes del espectro electromagnético, ciertos productos químicos y patógenos. Desde esa exposición, Superman no puede más que lamentar lo sucedido, está dispuesto en buscar una cura a Luthor; para él todas las vidas son sagradas, incluso la de su enemigo. Sin saber que Luthor ha retransmitido la conversación, llegando la noticia hasta el Daily Planet y al resto del planeta. 

Entre flashback y flashback en Smallville con Clark Kent y Lex Luthor (el cual llama MacDonald a Clark), veremos con Superman lleva a Lex a la Fortaleza de la Soledad, para adentrarse en la botella de Kandor, en busca de una cura si éxito alguno. Adentrarse en la Zona Fantasma, pedir consejo a la Legión del siglo XXI, viajar hasta la Isla Paraíso, incluso a Atlantis. Para llegar a un punto de no retorno, gracias a otro de los mayores enemigos de Superman.      

Mark Waid homenajea a Superman, a toda una trayectoria de décadas de aventuras y personajes, que han acompañado a toda una generación de lectores que han disfrutado de sus historias. No en vano, Waid es uno de los pilares de Superman actual de DC Comics, y en los que se vertebra la editorial, dando coherencia a los personajes y a las series que lleva a cabo. En cuanto Bryan Hitch, realiza un buen trabajo, con algunas dobles páginas sobresalientes; en alguna de ellas tiene un aire a las que hiciera el maestro Neal Adams en su carrera. Su arte está completado por unos de los mejores entintadores de las últimas décadas, Kevin Nowlan, un autor que le da su toque más personal a sus trabajos.         

Sinceramente, Superman: Los últimos de Lex Luthor, me ha parecido una gran historia, en el que el guion y el dibujo conviven en perfecta armonía, para demostrar que todavía quedan muchas historias de Superman por contar. Un tebeo como los de antes, para disfrutar y releer en cualquier momento.   

Superman: Los últimos de Lex Luthor
Guion de Mark Waid    
Dibujos de Bryan Hitch
Tinta de Kevin Nowlan
Color de David Baron
Cartoné con sobrecubierta, 168 páginas, 24,5 x 31,5 cm
Traducción de Gonzalo Quesada
PVP: 38€  

lunes, 13 de abril de 2026

Lecturas: Venus Privada, de Paolo Bacilieri y Giorgio Scerbanenco

Algunos de los más veteranos del lugar, recordamos la adaptación de Adiós muchachos (con guion de Matz, sobre la novela de Daniel Chavarria), y La vida soñada del capitán Salgari, en la que se interpreta la vida, obra y milagros, del gran novelista del creador entre otros de Sandokan. Dos títulos dibujados por el italiano Paolo Bacilieri, y al que se le había perdido la pista, hasta que en este 2026, Dibbuks, ha publicado un nuevo trabajo suyo, Venus Privada; en la que adapta la novela de Giorgio Scerbanenco. Una novela policiaca que nos lleva por la parte más oscura de los suburbios de Milán, en la que una culpabilidad mal entendida, puede acabar con la vida de un joven con toda una vida por delante. Un cómic intenso, que nos adentra en la verdadera cara de la naturaleza humana más indeseable y de aspiraciones malogradas.

La historia comienza con la desesperación de un padre, el ingeniero Auseri, por sanar a su hijo de veintidós años, Davide. El cual no está pasando una buena racha, debido a un alcoholismo profundo desde hace poco más de un año. Ha hecho todo lo posible e imposible para que lo deje, su última oportunidad será la de Duca Lamberti, un ex médico, que acaba de salir de la cárcel. Entre medias, se produce la muerte de una joven llamada Alberta Radelli, cuya relación con el joven duró apenas unas horas, y que oculta, tras saber lo sucedido con la chica.

Lamberti acepta finalmente el reto de sacar del estado en que se encuentra Davide, para lo que le acompañara en todo momento, explicándole que le ayudará a dejar de beber. Para lo que llevará a cabo una determinada acción durante una comida, en la que le pregunta por su relación con las mujeres. A continuación la música y el baile, tendrá su importancia y desinhibición de Duca, tras tres años entre rejas, para finalizar hablándole del motivo que le llevo a eso, y de sus problemas familiares. Algo que no impide que tras relatar sus problemas y mostrar que se pude salir del pozo profundo en el que está, Davide intenta suicidarse, salvándole el doctor la vida en un último momento.   

Desde ese instante, le dice al joven que le deje acabar con su trabajo y que luego haga lo que quiera. De momento Duca debe visitar a su sobrino y a su hermana Lorenza, y luego pasar por comisaria, donde debe explicar el motivo por el que se está autodestruyendo su cliente. Su padre fue policía en la Emilia-Romagna, surgiéndole la posibilidad de ir a visitarle en su tumba, momento en el que Davide le pide ir a ver la de Alberta Radelli (muy cercana a ese lugar), al que dice haber matado el año pasado. Un momento complejo en el que se apoyaran en la amiga de Alberta, Livia Ussaro para descubrir los secretos más oscuros de la ciudad, la trata de blancas, y unas comprometidas fotos.   

Paolo Bacilieri adapta con buena mano la novela de 1966 de Scerbanenco, en la que imprime un peculiar estilo de dibujo, para dar cabida a un guion que te atrapa de principio a fin. Cuya historia no está tan alejada de la actualidad. Fruto de su buen hacer tenemos la primera novela gráfica de Duca Lamberti, gracias a Giorgio Scerbanenco, el llamado príncipe del noir. Un autor que hoy día se le reconoce como uno de los maestros de la novela negra italiana.   


Esperemos que no se haga esperar por parte de Dibbuks la segunda entrega de Duca Lamberti, con Traditori di tutti (Los informadores de todos), cuya aparición tuvo lugar en Italia el pasado noviembre. Mientras, disfrutemos de este excelente tebeo, que nos retrotrae al mejor cómic de serie negra.  

Venus Privada
Guion y dibujos de Paolo Bacilieri
Adaptación de la novela de Giorgio Scerbanenco
Cartoné, 164 páginas, 16,8 x 24 cm, b/n
PVP: 21€        

Lecturas: Los hijos del Topo, de Alejandro Jodorowsky y José Ladrönn

  La obra de Alejandro Jodorowsky es tan extensa y productiva que durante los últimos cincuenta años, no ha dejado de sorprendernos como ...