domingo, 28 de diciembre de 2025

Lecturas: Gotham a luz de gas: La era de Krypton, de Andy Diggle y Leandro Fernández

 

Panini prosigue con la línea Elseworlds, con la ampliación del universo Batman: A luz de gas que publicará anteriores licenciatarias de DC, de Bryam Agustyn y Mike Mignola. Esta vez retoman la etapa de la Gotham victoriana, dos grandes autores como Andy Diggle (The Losers, Green Arrow: Año Uno) y Leandro Fernández (El Castigador, Torpedo 1972), en una nueva serie con el título de Gotham a luz de gas: La era de Krypton. Una primera miniserie de seis números, en el que Batman se ve envuelto en el nacimiento de ciertos superseres en el siglo XIX.

Una historia que comienza en 1860, en el territorio de la tribu de Kansa, donde una carreta tirada por un caballo, compuesta por Martha y Jonathan Kent atraviesan ese territorio, con permiso del jefe Cóndor Negro. En plena noche estrellada, serán testigos de la caída de un meteorito de fuego, con un gran estruendo de por medio al impactar contra la tierra, desbaratando la carreta, y tirando al suelo a sus dos ocupantes. Al acercarse Martha al supuesto meteorito, llama alborotadamente a su marido, para que vea el extraño objeto luminoso de color verde, con forma geométrica que acaba por abrirse ante ellos.

De ahí la historia nos transporta a la Gotham de 1893, donde vemos como una viuda con recursos económicos, Lady Selina Kyle, recorre la ciudad ayudando a los más necesitados. Mientras, la fundación Wayne, en el museo de Gotham, inaugura la exposición La era de Krypton, que alberga ciertas piezas de gran valor, a la que acude Selina, con la intención de robar diversas reliquias, como cierto anillo (de Jong Li) de color verde. Al huir con la preciada pieza por los tejados del museo, Batman acecha a lo lejos de lo que está aconteciendo, siguiéndola hasta el puerto. Ella está dispuesta a cambiarla por un buen número de diamantes, ante unos granujas nada agradables y recelantes.

A lo que le seguirá la aparición de Talia Al Ghul y sus esbirros, dándose cuenta de la realidad sobre el anillo, con la incursión sorpresa de Batman en el escenario del intercambio, iniciando una persecución sobre Talia; saliendo este mal parado. Desde ese momento la historia nos llevará por la Antártida, con el profesor Adam Strange, y ciertas ruinas de la era de Krypton; el castillo de Balmoral con la reina Victoria y John Constantine o Colorado, con Alan Scott. Así como la nueva Metrópolis y Lois  lane como reportera del Daily Planet o el Smalville del sheriff Clark Kent. Todo ello regado con un gran elenco de villanos, hacia el final de la historia de lo más victoriano.

Andy Diggle conforma en este Gotham a luz de gas: La era de Kryton, una nueva reinvención del origen de Krypton y Superman, en el que sorprende el elenco de personajes secundarios empleados, con gran acierto. A medida que avanza el guion, nos percatamos de los cabos sueltos que va dejando, que se verán en parte resueltos en las últimas páginas. A su lado tiene a un Leandro Fernández pletórico, que se adapta a la perfección a los escenarios victorianos y de época, con unos dibujos muy conseguidos que te meten dentro de la historia.   

Cabe decir que Gotham a luz de gas: La era de Krypton, me ha parecido una buena continuación para esta nueva entrega de la línea Elseworlds, con una historia muy original, que tendrá su continuidad en Gotham a luz de gas: Una Liga por la Justicia (cuya aparición prevista será julio de 2026), con el mismo equipo creativo. Una tebeo cuya mayor pretensión es la de entretener.    

Gotham a luz de gas: La era de Krypton
Guion de Andy Diggle  
Dibujos de Leandro Fernández 
Cartoné con sobrecubierta, 216 páginas, 17 x 26 cm, color
Traducción de Gonzalo Quesada
PVP: 27,50€

sábado, 27 de diciembre de 2025

THC: The Horror Country, novedad diciembre

Un nuevo trabajo de Salvador Larroca acaba de aparecer en librerías, THC: The Horror Country, un cómic alejado de los superhéroes, y más centrado en la investigación y el fenómeno OVNI. Os dejo con la infomación del cómic. 

 
THC: The Horror Country
Guion principal de Manuel Carballal
Guion y dibujos de Salvador Larroca
Cartoné, 312 páginas, 20,8 X 32,8 cm, color
PVP: 54,95€. Ya la venta
 
“THC” NO TE CUENTA QUÉ SON LOS OVNIS. TE CUENTA POR QUÉ TE HICIERON CREER LO QUE CREES QUE SON

THC: The Horror Country es un cómic de investigación y acción que desenmascara la mayor conspiración cultural del último siglo: la construcción artificial del fenómeno OVNI. Un thriller donde periodistas, exmilitares y expertos en anomalías descubren que el misterio no está en el cielo, sino en quién decide qué debes creer sobre él. Una ficción basada en hechos, archivos reales y experiencias personales del investigador más incómodo del mundo del misterio y coautor de la obra, Manu Carballal.  
 
 
DOCUMENTO DESCLASIFICADO
 
Una anciana entrega a la agencia THC una caja de galletas repleta de documentos prohibidos: informes militares, fotografías imposibles y grabaciones que relacionan los primeros ovnis con operaciones encubiertas desde la Guerra de Cuba. Lo que parece la anécdota excéntrica de una mujer obsesionada arrastra al equipo a una trama que cruza espionaje industrial, abducciones inexplicables, tecnología no humana y un enemigo oculto desde hace más de un siglo.

Mientras los expedientes crecen y los testigos reaparecen, THC descubre que el relato extraterrestre sirvió como arma cultural.

Algunos ovnis nunca existieron. Otros sí… y no fueron construidos aquí. Y lo peor: no están solos en esta partida.

Detrás del fenómeno hay dos fuerzas coordinadas —una humana y otra no tanto— que llevan décadas preparando un desenlace que nadie vio venir. 
 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Anacleto. Agente Secreto 1971 - 1974, novedad Bruguera-SD diciembre

Finalmente, el segundo tomo de Anacleto, de Vázquez, sale hoy, en el día de Nochebuena, un buen regalo para los seguidores del personaje y del autor.  

Anacleto. Agente Secreto 1971 - 1974
Guion y dibujos de Manuel Vázquez
Textos e introducción de Antoni Guiral
Cartoné, 400 páginas, 21 x 29 cm, color
53,95€. A la venta el 24 de diciembre  

EDICIÓN DE LUJO, LIMITADA Y NUMERADA, PAPEL CÓMIC PREMIUM Y ENCUADERNACIÓN HOLANDESA EN TAPA DURA CON ESTAMPADOS DE ORO. 

Este volumen de Anacleto, agente secreto recoge todas las historietas de Vázquez de esta serie aparecidas en las revistas de Editorial Bruguera entre 1971 y 1974. Se trata del momento álgido de Anacleto al menos en cuanto a su diversificación se refiere (Din Dan, DDT, Mortadelo, Súper Mortadelo, Súper DDT) y especialmente por su omnipresente presencia (portadas e historietas) en Súper Pulgarcito. Este tomo se complementa con diversos textos y un apartado de material adicional con algunas aportaciones muy originales de Vázquez a las La edición definitiva de Anacleto, agente secreto, la más popular serie de Vázquez. 

martes, 23 de diciembre de 2025

Las tiras diarias inéditas de Flash Gordon

La tira diaria de Flash Gordon de Dan Barry y Bob Fujitani, del 17 de enero de 1981, fue publicada en el número 40 (con cubierta de López Espí), del volumen 2 de Ediciones Vértice, con la historia de El legado marciano, con fecha del 30 de noviembre de 1981. Los lectores que seguíamos aquella etapa, vimos truncada la continuación de las tiras de Barry y Fujitani; la colección continuó hasta el nº 44, con parte de la etapa de Austin Briggs de los años cuarenta.   
 
 
Han tenido que pasar 44 años desde entonces, para que Salvat con el coleccionable de Flash Gordon, para que pudiéramos leer una nueva historia inédita del tándem Barry/Fujitani, El príncipe Alan. Una etapa la de Barry, que continuará hasta la entrega número 58 (de las 60 programadas).  
 
 
 
Os recomiendo que os hagáis con estos tomos de Salvat, una oportunidad única para por fin leer estas tiras nunca antes publicadas en España, con las que disfrutar de las aventuras de Flash Gordon, y el final de una aventura que Dan Barry comenzó en 1951 y que terminó en 1990 (la tira acabaría en 1993).   
 

viernes, 19 de diciembre de 2025

Lecturas: The Good Asian, de Pornsak Pichetshote y Alexandre Tefenkgi

 

Dentro de los últimos noirs que he leído  en este año, destacaría The Good Asian, de Pornsak Pichetshote y Alexandre Tefenkgi. Una propuesta más que interesante, editada originalmente de Image Cómics, que Planeta Cómic ha editado en un solo tomo integral, las diez grapas que componen la primera historia. Un cómic protagonizado por el policía chino-americano Edison Hark, en el San Francisco de 1936, en el que deberá resolver el caso de la desaparición de la joven Ivy Chen. Un impactante historia en el que guionista y editor Pornsak Pichetshote americano (de origen tailandés), nos descubre los inicios de la inmigración de los chinos en Estados Unidos, y las restricciones que impuso el gobierno; hasta el punto de prohibir su entrada, excepto en determinados casos.

La historia comienza viendo como uno de los chinos que quieren entrar en los Estados Unidos, está recluido en un centro de extranjeros, Angel Island, en las que se les hace hasta 105 preguntas, para comprobar quien dice ser. Allí se encuentra Edison Hark, junto con un joven de doce años llamado Kai, que quiere entrar en el país, y vive una situación familiar difícil, al que podría darle unos consejos de cómo dibujar. Poco después, liberan Hark de su encierro gracias a su conexión con el millonario y protector Mason Carroway, disculpándose de ese error los funcionarios de turno. Casualmente Mason tenía a la madre de Edison como empleada de hogar, y cuando esta falleció, este le trató como un hijo. 

Eddy reanuda su trabajo policial, con un policía corrupto como O’Malley (de la Brigada de Chinatown), el cual interroga con métodos nada ortodoxos, a un chino adicto al opio sobre una criada llama Ivy Chen (de 25 años) que está desaparecida. Al intentar escapar, Eddy le lanza una plancha para evitar que huya, siendo finalmente detenido este y encerrado en un coche jaula, camino de la comisaria. A continuación veremos cómo Mason Carroway se encuentra enfermo, como dormido en la cama, mientras que su hijo Frankie y Eddy, se sientan a su lado a contemplar su estado: fruto del disgusto de la desaparición de Ivy Chen, de la que estaba enamorado profundamente, a pesar de la diferencia de edad. 

 

Frankie le pide a Eddy que la encuentre, siendo su siguiente paso acudir a Chinatown, donde casualmente hay una redada policial en el número 527. Al amanecer ve a un niño oriental en la calle, del que se percata de su miedo en los ojos, está a punto de encontrarse con un caso de asesinato; con la aparición de O’Malley en último momento. El cual amenaza al chico y a su padre (de forma violenta), si no cantan lo que ha sucedido. En la misma comisaria, Frankie se presenta ante Eddy con el abogado Terence Chang, un tipo que puede ayudarle en este caso, gracias a las pistas que le han dado algunos agentes tras la receinte redada; todo apunta al misterioso Hui Long pueda estar implicado.  

Estamos ante una obra compleja, en el que Pornsak Pichetshote va sumando tramas y personajes, con los que adentrarnos en el racismo imperante de esos años de los chinos en los Estados Unidos. La fluidez de la obra no está muy conseguida hacia el final de la obra, lo que no quita que la historia plantee momentos de gran interés en la resolución del caso de Ivy Chen.   

En cuanto el dibujo de Alexandre Tefenkgi, considero que realiza un gran trabajo, en el que la ambientación de Chinatown y San Francisco está muy conseguida. Eso unido a las brillantes portadas de Dave Johnson y las alternativas, hacen que la parte gráfica sea muy potente.        

El tomo lo completa un dossier de la inmigración china en Estados Unidos, la centralita del barrio chino o la inspiración real para la creación del personaje de Hark, así como diversos bocetos y diferentes portadas.

En The Good Asian encontraremos una lectura muy cinematográfica, que hay que saborear a fuego lento, solo entonces encontrarás un buen cómic, lleno de mujeres fatales, asesinatos y secretos familiares.

The Good Asian
Guion de Pornsak Pichetshote 
Dibujo de Alexandre Tefenkgi 
Cartoné, 312 páginas, 16,8 x 25,7 cm, color
Traducción de Diego de los Santos
PVP: 30€    

jueves, 18 de diciembre de 2025

En enero llega Elephant Books

El 15 de enero llega  Elephant Books, un nuevo sello editorial de Cartem Cómics, con nuevas propuestas y  dos títulos para comenzar esta nueva aventura editorial: Una carta para Jo, de Joseph Sieracki y Kelly Williams, y El velo blanco, de Romina Denti y Valentino Forlini. Les deseo mucha suerte.  

 

Nace Elephant Books, un nuevo sello editorial dedicado a la novela gráfica de autor. 
 
Elephant Books es un nuevo sello editorial español especializado en novela gráfica contemporánea de autor, con una clara vocación internacional y una mirada literaria sobre el medio. El nombre simboliza memoria, fuerza y sensibilidad: tres rasgos que definen tanto al animal como a las historias a las que dará hogar. Son obras que dejan huella, de pulso íntimo pero mirada universal, y que tienden puentes entre lo gráfico y lo textual. 
 
El proyecto nace con la voluntad de publicar obras que dialogan con la memoria, la identidad, la experiencia humana y los conflictos del presente, apostando por autores y autoras con una voz propia, sólida y reconocible. Historias reflexivas y de digestión lenta, que invitan a la reflexión. 
 
Más que una editorial de novedades rápidas, Elephant Books se plantea como un sello de fondo, donde cada título se publica con la intención de acompañar al lector en el tiempo, construir contexto y dar espacio a sus autores. Elephant Books inicia su andadura con un catálogo que define desde el primer momento su personalidad: obras que se leen despacio, que apelan a la inteligencia del lector y que entienden el cómic como una forma plena de literatura. El catálogo de Elephant Books reúne novelas gráficas europeas e internacionales que se mueven entre la ficción literaria, el relato autobiográfico, la exploración histórica y la reflexión social. Obras pensadas para lectores adultos que buscan lecturas exigentes, cuidadas y emocionalmente honestas. 
 
El sello forma parte del ecosistema Cartem Cómics, pero opera con identidad propia, un ritmo editorial selectivo y una línea claramente diferenciada, orientada a librerías generalistas, lectores de novela gráfica literaria y circuitos culturales. El plan editorial que inaugurará el sello incluye diez obras que reflejan el espíritu con el que ha sido pensado y organizado durante un largo tiempo; un proceso en el que ninguna decisión ha sido casual y todos sus elementos conforman un sentido único: Una carta para Jo (Joseph Sieracki y Kelly Williams), El velo blanco (Romina Denti y Valentino Forlini), Un pie en el paraíso (Michele Foletti, basado en la novela homónima de Ron Rash), Aristóteles (Tassos Apostolidis y Aleco Papadatos), Bob y Janis (Joan Mundet), La resistencia del jabalí (Stéphane Levallois), El necronomicán (Matthias Aregui), El relato de la roca (BeneDì), Nuestras orillas compartidas (Zabus & Nicoby), Donde hay más luz (Sualzo) y ¡Taxi! (Aimée de Jongh). 
 
Algo llega pisando fuerte al sector editorial. Sigue las huellas que te llevarán a nuestros libros. 
 
Elena Hernández.
  Editora de Elephant Books
 

Novedad Elephant Books enero 2026 by Javier Mesón

martes, 16 de diciembre de 2025

"En el mercado americano la figura del colorista sí que está bien diferenciada". Entrevista a Rubén Larrea


Durante unos años, los grafistas de los álbumes fueron obviados en los créditos de los tebeos, afortunadamente esto ha cambiado para bien. Es el caso del restaurador y colorista Rubén Larrea (1977, Barcelona), el cual lleva en la brecha desde finales de los años noventa. Un oficio que aprendió de la mano de su padre Justo Larrea, uno de los trabajadores del departamento gráfico de la desaparecida Bruguera, y que poco antes de la aparición de Ediciones B, formó su propio grupo de trabajo con unos compañeros, dando forma a Contact Graf. Una labor que llevó a cabo desde 1986, haciendo la fotomecánica de prácticamente todos los títulos que salían de Ediciones B

Larrea es el artífice entre otros, de maquetar los álbumes de Mortadelo y Filemón del maestro Francisco Ibáñez, además de colorear su páginas y escanear sus originales. Así como de restaurar cientos de páginas de clásicos de Bruguera, como Anacleto, Sir Tim O’Theo, Rompetechos, 13 Rúe del Percebe, Pafman, Esther y su mundo, o Trueno Color. Hoy me pongo en contacto con Larrea, para charlar sobre su profesión y de cómo ha evolucionado, ahora que el nuevo sello de Bruguera Clásica de Penguin, y SD distribuciones, han llegado a un acuerdo para recuperar buena parte de los clásicos de de la antigua Bruguera, la historia de los tebeos de El Gato Negro
 

Las nuevas ediciones limitadas han comenzado con Mortadelo y Filemón, Jabato Color, Trueno Color, Joyas literarias, y Superlópez. A las que se han sumado la edición de El Corsario de Hierro, y El botones Sacarino (con una tirada de 2.500 ejemplares, respecto a los anteriores), y Anacleto, además de unas cuantas sorpresas más en los próximos meses, de cara a 2026. 

La primera pregunta obligada: 

JM- ¿Eras lector de tebeos de Bruguera? ¿Tu padre te traía los tebeos de la factoría Bruguera? 

RL- Por supuesto… Recuerdo desde siempre que en casa siempre había tebeos. Ocupaban una gran parte del mueble de la cama de mi habitación. 
 

JM-¿Con qué personajes de Bruguera disfrutabas más en sus lecturas? ¿Qué dibujantes te impactaron más como lector?

RL- Mi personaje favorito era Pulgarcito de Jan, que salía en la revista también llamada Pulgarcito.

Por aquella época, a principios de los ochenta, yo era hijo único, y que Pulgarcito tuviera cinco hermanos me parecía algo maravilloso. Supongo que el formato de la propia revista, y que los dibujos de Jan siempre me parecieron los mejores, ayudó. También recuerdo con mucho cariño la revista Copito. 

Esto en los primeros años, luego las típicas, Mortadelo, Zipi y Zape, Superlópez y más…
  

JM- ¿Cómo era la Bruguera que conoció tu padre? ¿Durante cuantos años trabajó en ella?

RL- Pues la Bruguera, era una editorial familiar, que luego fue creciendo hasta convertirse en lo que fue.

En principio estaba en el barrio de El Coll, y eso hizo que mucha gente que trabajaba en ella se mudara al barrio. Era época de expansión de los barrios con la llegada de la emigración.

Luego la empresa fue creciendo abriendo varias ubicaciones más. En ella trabajaban muchos jóvenes, la mayoría de la zona y había un ambiente muy juvenil. 

Tenía comedor, había equipo de fútbol y de baloncesto; tenía revista interna y hasta venían los Reyes Magos con regalos para los hijos de los trabajadores.

Mi padre empezó muy joven, y estuvo unos veinte años, así que aparte de un trabajo, supongo que fue como una escuela también.

JM- El trabajo de fotomecánica para las revistas de Bruguera, nada tiene que ver con lo que hay hoy en días, ¿cómo era la de entonces, y qué era lo más complejo?

RL- Empecé a trabajar en esto 1999, aunque coloreaba cómic en casa desde antes. 

Siempre he usado ordenador para colorear y el sistema convencional no lo he vivido, pero me lo han contado.

Cuando empecé a trabajar, aun se hacía película para todo. A pesar de que el proceso de coloreado se había digitalizado, luego se hacía película de cada página para dar a imprenta, que hacía las planchas. Antes de los ordenadores, se coloreaba directamente en la película. 

Por un lado tenías la película del negro hecha a partir del original. Luego, poniendo películas en blanco encima de la del negro, coloreabas con opaco (era de color marrón rojizo), tantas como porcentajes de color quisieras. Podías hacer todos las que quisieras con diferentes porcentajes y dar más colores a la página, pero era bastante lio.

Pongamos el ejemplo de que usamos seis películas, azul 100%, azul 50%, magenta 100%, magenta 50%, amarillo 100%, amarillo 50%.

A ver si lo explico bien, ponías una película en blanco y en esa coloreabas con opaco todas las partes que iban 100% amarillo, en la siguiente las partes de 50% amarillo, otra 100% azul, y así hasta las seis. Requería una buena organización previa.

Después llegaba la hora de la fotomecánica. Se unían las dos películas por color en solo una, haciendo doble exposición y usando tramas que daban el porcentaje al color. No sé si queda muy claro, es un poco complicado de entender si no sabes de qué va.

JM- ¿Cómo fueron tus primeros pasos como colorista? ¿Qué colores o tonalidades son las que más usas? ¿Sigues algún patrón determinado?

RL- Recuerdo que las primeras, con las que empecé a manejar Photoshop, eran de Mortadelo y Filemón. Empecé a ir a casa de otro colorista y allí me enseñó lo básico.

Pero al principio sobre todo hacía Zipi y Zape, que era un dibujo más sencillo y con menos detalles.

Sobre los colores, los personajes conocidos llevan colores fijos, y lo demás a mi bola. Al principio usaba paletas de color para cada cómic, pero hace mucho que tengo una paleta muy extensa para todo lo que hago.
 
Ibáñez y Justo Larrea, en el 60 aniversario de Mortadelo, año 2018

JM- Tú padre coloreaba también Mortadelo entre otras cosas, ¿te hizo alguna recomendación cuando lo relevaste en esa tarea? 

RL- Cuando empecé mi padre hacía mucho que no coloreaba, no se podría decir que le relevé como tal. El llevaba la empresa, pero sí que él repasaba todos los trabajos, y siempre te daba su opinión.

JM- No solo de Bruguera vive uno, ¿qué otras lecturas eran tus favoritas?

RL- La verdad que he gastado poco en cómics, mi dinero siempre lo destinaba a discos, pero te puedo decir que me gustaba mucho Akira y algunos anime, y tuve una breve época de adolescencia de superhéroes.
 
JM- Tras tantos años de trabajar, y colaborar con Ibáñez en la serie de Mortadelo y Filemón, ¿cómo era vuestra relación profesional? ¿Recibías alguna indicación de Ibáñez?

RL- Pues la verdad que lo veía poco. Él trataba con la editorial y yo igual. A raíz de la pandemia, cambió esta dinámica y yo iba a su casa a buscar originales. Era una relación profesional, sin demasiadas confianzas.
 
Cubierta sin restaurar y restaurada, de El Corsario de Hierro
 
JM- ¿Cómo preparas la restauración de las páginas impresas de las revistas de Bruguera, para los integrales de Bruguera/SD (Larrea realiza actualmente, Trueno Color, El Corsario de Hierro y Anacleto)? ¿Qué método de trabajo sigues y cuanto te lleva dejar a punto una página en estado óptimo? 

RL- Depende un poco del encargo, pero básicamente lo que hago es lo siguiente: hago un escáner de la página, y luego restauro el negro, que es la parte importante, la que hizo el autor. Seguidamente ajusto y restauro el color para que se parezca el máximo al original. En algunas ocasiones me piden recolorear algunas partes.

Páginas restauradas del tomo de Anacleto 1964-1971

JM- Esta nueva colección de los clásicos de Bruguera tiene ilusionados a muchos de los lectores que leímos sus tebeos en su días, ¿qué colección te gustaría restaurar en los próximos meses? 

RL- Una que tenga muchas páginas, “je, je, je”. Me da igual, he hecho tantas que me da igual. Lo que me hace ilusión a mí es poder seguir teniendo trabajos de esto que en los últimos años me ha bajado bastante.
 

JM- Aparte de trabajar para esta colección, ¿qué otros trabajos te gustaría restaurar para el mundo de los tebeos? 

RL- Una vez estuve cerca de hacer la restauración de Flash Gordon, pero no para una editorial, sino para un particular. 

En un Salón del Cómic de Barcelona le pasaron mi contacto a un coleccionista, que quería restaurar la colección e intentar editarla. Hablamos un par de veces y en el momento de que me pasara alguna página para hacer una prueba, se enfrió el tema y nunca más supe de él. Hubiera estado bien trabajar con ese material.

JM- Sé por las redes, que uno de tus mayores aficiones es la música techno y el acid, que coleccionas vinilos y ejerces como DJ en discotecas de Barcelona. ¿Cómo empezaste en el mundo del techno, y cuáles son tus mayores referencias? 

RL- Es una faceta que la tengo aparcada de hace unos años, desde que fui padre. Suponía una inversión de tiempo y dinero en discos importante, y con la paternidad lo dejé a un lado para dar prioridad a la familia.

Con dieciocho años descubrí el techno, y a partir de ahí empecé a coleccionar discos de techno y sus variantes. Mi mayor referente es Laurent Garnier, pero tengo cientos de ídolos musicales.

JM- ¿Qué le dirías sobre tu profesión a alguien que nos lea, si quisiera dedicarse a ella?   

RL- Que intente entrar en el mercado americano, dónde el trabajo de colorista existe. Aquí la industria hoy en día es diferente.

La manera en la que trabajaba Bruguera, aquí ya no se prodiga, pero en el mercado americano, la figura del colorista sí que está bien diferenciada de la de dibujante o guionista. Respecto a lo de restaurador, aún es más específica y la IA en nada nos jubila…

Gracias por tu tiempo  
 

jueves, 11 de diciembre de 2025

Lecturas: La invasión de los hongos del espacio, de Marina Shirakawa

A estas alturas de la película, no hay editorial generalista que se precie, que no tenga una sección dedicada al manga. Todas quieren tener una porción de la tarta, viendo la buena aceptación que tiene entre los lectores más jóvenes y no tan jóvenes en la actualidad. Mangas cuyas temáticas abarcan todo tipo de género, desde el más juvenil, hasta el más adulto posible. Este año Diábolo Ediciones se ha estrena con La invasión de los hongos del espacio, de Marina Shirakawa. Un manga publicado originalmente en 1976, que nos sumerge en una historia de terror y ciencia ficción. En el que el autor se iniciaba con las historias sobre hongos; todo un clásico de culto que llega por fin a nuestras librerías, para el deleite de todos los fans de este tipo de género. 

Una historia que nada más abrirlo nos describe lo que es un ovni (objeto volador no identificado), un platillo volante. De cómo fueron los primeros avistamientos en 1947 en Estados Unidos, y de la posible existencia de forma de vida extraterrestre; así como los astronautas del Apolo, afirman haber visto naves alienígenas. A continuación vemos como un platillo se aproxima a las montañas de Ubagatake, estrellándose contra el suelo, acabando en llamas. Una circunstancia que sorprende a Aoki, que está de excursión en la zona, con el profesor Sr. Sada. El joven no puede acercarse al estar lesionada su pierna, mientras que un equipo de rescate acude a la mañana siguiente, aproximándose dos hombres a la entrada de la nave. Sacando en camilla supuestamente a un alienígena, ante el asombro de Aoki, que no puede evitar acercarse hasta ellos, siendo advertidos del peligro de que se exponen a la contaminación de rayos cósmicos. 

Nuestros amigos son invitados a irse con el profesor Shirakuni para descontaminarse, apremiando el tiempo para que sobrevivan los alienígenas. Una vez en el laboratorio, Aoki recibe la visita de su madre y hermana, contándoles lo que ha vivido, respondiendo su madre que lee demasiados tebeos. Mientras en el campamento establecido, los trabajadores parecen estar muertos, saltando todas las alarmas, no saben que ha pasado. Al anochecer, un anciano desde su cabaña, ve como una especie de fuego de azul pálido se acerca a su casa, percatándose de que son unos monstruos; sufriendo una terrible electrocución. Entre tanto, en el laboratorio Aoki y el profesor Shirakuni al no recibir respuesta por radio del campamento, marchan de nuevo hasta el lugar del ovni, encontrándose tan solo un cráter, y unas extrañas setas. Algo terrible está a punto de suceder, con la ciudadanía de por medio en graves problemas. 

Marina Shirakawa plantea una historia llena de misterio, en la que una invasión de hongos espaciales pondrá en jaque a la Tierra. El autor gracias a sus grandes conocimientos de folclore japonés, y de sus leyendas sobrenaturales, narra una historia que nos atrapa de principio a fin.

El tomo contiene además un ensayo del experto en fenómenos paranormales Takeo Udagawa, y un repaso del historiador de manga clásico Ryan Holmberg, sobre la obra de Marina Shirakawa. Así como una selección de cubiertas a todo color. 

Un manga que cumple con todas las expectativas que se le puede pedir a una historia de terror. Un volumen único, que espero que sea el primero de muchos, el comienzo de la publicación de la obra del gran Shirakawa, en una colección que Diábolo a buen seguro implementará en 2026. 

La invasión de los hongos del espacio
Guion y dibujos de Marina Shirakawa
Rústica, 210 páginas, 21 x 15 cm, b/n y color
Traducción de David Heredia
PVP: 19,95€ 

Lecturas: That Texas Blood 1, de Chris Condon y Jacob Phillips

  Dice el refrán “de tal palo, tal astilla” , un dicho que claramente podemos aplicar al hijo de Sean Phillips , Jacob Phillips . Un colo...